Team SoloMid logra el campeonato en una final espectacular

Había una gran expectación por ver qué ocurría en la gran final de la LCS NA y tras un fin de semana lleno de resultados altamente esperados y monótonos en las finales de otras regiones, Norteamérica salvó la jornada con una serie de infarto en la que el nivel fue lo de menos ante tanta diversión. Cloud9 y Team SoloMid disputaron su sexta final y acabaron decidiéndolo todo en una quinta partida.

Comenzó dominando Team SoloMid con una primera partida en la que Cloud9 parecía no haberse presentado. 28 minutos y 16 asesinatos por 1 de los de Daniel “Jensen” Jensen fueron la señal de que la final norteamericana podía acabar pronto. Sensación que se incrementó cuando, en el segundo choque, Team SoloMid acabó con el nexo enemigo en apenas 22 minutos de partida, la más rápida de la historia de las finales de la LCS NA.

Lo que parecía un claro 3 a 0 se convirtió en un 2 a 1 en una partida en la que empezó la locura de la final. Cloud9 recuperó la ventaja que Team SoloMid había conseguido en la fase de líneas y se hizo con el control de la partida. C9 seguía a la cabeza hasta que los constantes problemas de posicionamiento y las cazadas de TSM sirvieron para volver a dar la vuelta a la partida, y cuando más claro parecía que la final se había acabado, Cloud9 ganó una pelea grupal definitiva para sumar su primera victoria en la serie.

El público se vino más arriba todavía cuando Cloud9 consiguió el empate a 2 en la serie tras una paliza en la cuarta partida. Llegó el momento de hacer sonar Silver Scrapes, la serie llegó a la quinta y definitiva.

Y no pudo ser más entretenida. Llena de acción desde el minuto uno y con vaivenes, la final se puso muy interesante cuando Cloud9 logró ganar claramente una pelea grupal y se hizo con el Baron Nashor. Un minuto después, en la pelea por el Dragón Anciano, sería Team SoloMid el que conseguiría la ventaja numérica y la bonificación. Y un minuto después, tras acabar con cuatro torres y un inhibidor, acabarían desatando la locura en el pabellón tras tirar el nexo enemigo en un final apoteósico.