El triunfo del liderazgo

El mundo de las piezas de opinión no es habitualmente un terreno en el que me mueva con comodidad. A pesar de ser una persona con un fuerte carácter impulsivo y a la que le cuesta mantener sus emociones a un lado, tiendo a expresar mis ideas de una manera más directa utilizando las herramientas que esta época de redes sociales que estamos viviendo sin entrar en motivos o explicaciones, al grano.

Pero siempre ha de haber una primera vez, una toma de contacto propiciada por un hecho que te haga cambiar tu forma de actuar y es por ello que lo acaecido días atrás en Cracovia me impulsa a estrenarme en este espacio con una pieza más visceral y emocional que las habituales firmadas por mi persona.

En la ciudad polaca se ha vivido durante una semana el PGL Major, una de las citas más importantes del panorama competitivo internacional de Counter-Strike: Global Offensive y su campeón no ha podido ser más inesperado, un Gambit Esports liderado por el carismático Danylo "Zeus" Teslenko con un papel fundamental en la consecución de tan magno éxito y es precisamente este papel el que quisiera tratar en las siguientes líneas desde mi humilde punto de vista.

Vivimos en una época claramente marcada por ideas cortoplacistas y por mesurar cualquier aspecto de manera palpable. Impregnando este pensamiento en el juego que nos atañe se podría asegurar que se barema el rendimiento de un individuo en base a sus estadísticas o aportaciones cuantitativas, dejando las cualitativas en un segundo plano.

Parecía que cualquiera podía capitanear a un equipo, nada más lejos de la realidad

Hace cosa de dos años ya que se comenzó a extender la costumbre de contar con un entrenador que además de servir de recurso estratégico a la hora de preparar los partidos o analizar los puntos débiles del rival, también había de guiar a su quinteto dentro del servidor. Un hecho que comenzó a defenestrar de los equipos de primera fila a la figura del 'líder ingame'. Este rol, habitualmente ocupado por jugadores cuyo talento pasaba en mayor medida por su capacidad de síntesis en tiempo real y pensamiento estratégico que por la habilidad 'pura' de sumar más bajas que el rival comenzaba a perder peso, algunos eruditos ya veían innecesario sacrificar una aportación contable cuando el propio entrenador podía aportar ese liderazgo, craso error.

El mencionado Zeus fue expulsado de Na'Vi (tras sumar dos subcampeonatos seguidos de Major, qué fracaso, que por nadie pase), Markus "pronax" Wallsten pasó a ser prescindible en Fnatic, Fatih "gob b" Dayik tuvo que marchar a tierras norteamericanas buscando sentirse más valorado que en mousesports y Kevin "Ex6TenZ" Droolans fue también señalado de las derrotas de G2 Esports, parecía que cualquiera podía capitanear a un equipo, nada más lejos de la realidad.

Todo parecía ser felicidad para los equipos amantes de las tablas estadísticas hasta que VALVe marcó un giro que acabó por ser vital en el futuro cercano de todos esos conjuntos, modificó la normativa impidiendo a los entrenadores hablar durante las rondas. ¿Y ahora qué? Pensaron todos estos clubes, y la respuesta fue improvisar. En mousesports ejerció de IGL todo el que no le tuviera miedo al puesto, que no tenía por qué ser algo positivo, Fnatic no ha vuelto a ser lo que un día fue, Natus Vincere es una caricatura del equipo histórico infundía respeto solo unos meses atrás y qué decir de G2 Esports, siguen sin llegar a las eliminatorias en un Major, un horror.

Un equipo sin líder no es tal, es un grupo de individuos

Muchos son los jugadores que han intentado adaptarse a esta situación y luchar por convertirse en estrategas válidos aunque sin demasiado éxito. Con la salida de los jugadores anteriormente mencionados se perdió mucho más que una figura que marcaba qué táctica ejecutar, se fue con ellos también el carisma y la capacidad de gestionar un grupo usualmente muy cargado de egos y la experiencia, esa aptitud que permite cambiar la tendencia de un partido y de levantar situaciones pŕacticamente imposibles de recuperar, se quedaron atrás los intangibles.

Por suerte para los puristas como un servidor, la costumbre está cambiando y este pasado Major ha vuelto a refrendar mi forma de pensar, un equipo sin líder no es tal, es un grupo de individuos. 

Gambit ha triunfado en Cracovia porque ha ganado a uno de los favoritos en las semifinales, Astralis, pero es que ese partido lo gana Zeus con un tiempo muerto en el tercer mapa. En la final, el equipo de la región CIS pierde contundéntemente el primer mapa y remonta el partido porque Zeus plantea un 'train' totalmente distinto al del día anterior sorprendiendo a Immortals y en el último parcial, el ucraniano da un recital defensivo leyendo y adelantando todos los ataques rivales que quedará para el recuerdo.

No hay que olvidar tampoco que una de las sensaciones de la competición, BIG, supera la fase de grupos de manera excepcional y pone al límite al subcampeón en gran medida porque el repertorio táctico de "gob b" es impresionante.

Si echamos la vista atrás a los anteriores campeones de Major, Astralis cuenta con Lukas "gla1ve" Rossander y SK Gaming con Gabriel "FalleN" Toledo así que amigos de las estadísticas, si queréis ganar partidos, con cinco individuos es suficiente, si queréis ser recordados en la historia, necesitáis un líder.

Imagen de cabecera: HLTV.org

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